Christian Aid pide la devolución total de las tierras en el caso “Las Pavas” y la
reparación de los daños sufridos por la comunidad
Christian Aid (Gran Bretaña e Irlanda)(1) ha apoyado las familias campesinas de Las Pavas(2), sur de Bolívar (Colombia), en su lucha por la tierra y la autonomía alimentaria desde la expulsión de su territorio el 14 de julio de 2009. El consorcio “El Labrador”, responsable por esos hechos, incluye a CI Tequendama, compañía subsidiaria del Grupo Daabon, uno de los mayores productores de aceite de palma del país y uno de los mayores proveedores de The Body Shop.
En septiembre de 2009, The Body Shop(3) contactó a Christian Aid con el fin de clarificar los hechos del caso y encontrar una salida satisfactoria para la disputa. Como resultado de esa discusión, conjuntamente comisionamos un grupo de expertos para llevar a cabo una investigación independiente. Hoy damos a conocer públicamente este informe independiente, el cual confirma plenamente el análisis de Christian Aid:
• Las 123 familias campesinas de ASOCAB han dependido durante décadas del territorio en cuestión para su desarrollo y supervivencia, al contrario de lo afirmado por Daabon;
• El Consorcio El Labrador, no tiene excusa para no haber conocido esta situación. Sin embargo, el confuso papel desempeñado por las instituciones gubernamentales tampoco contribuyó a clarificar la situación;
• El Estado colombiano no ha garantizado los derechos de las familias campesinas de Las Pavas;
• Las familias de ASOCAB son completamente pacíficas, contrariamente a lo señalado por Daabon;
• Se ha causado un grave daño medioambiental a nivel local y probablemente a nivel sub‐regional, a raíz del impacto acumulado por el crecimiento de los cultivos de palma en la región. El informe aporta un análisis riguroso de este aspecto que refuta lo afirmado por Daabon;
• Esta compleja situación tiene profundas causas sociales generadas por el incumplimiento por parte del Estado de su mandato constitucional. Las asimetrías de poder entre los actores agravan el problema, así como el conflicto armado interno y la desproporcionada respuesta militar por parte del Estado.
Teniendo ahora estos hechos claros sobre la mesa, se puede afirmar que el sustento de cientos de personas y las oportunidades de vida de sus hijas e hijos se han visto significativamente perjudicadas por las acciones de la compañía palmicultora. Cualquier observador externo podría también concordar en que la respuesta más ética y adecuada a esta tragedia, es que se restituya formalmente las tierras a las familias tan pronto como sea posible, para poner fin a su dependencia de la ayuda alimentaria externa y para poder reconstruir sus vidas destrozadas por el desalojo. Una forma de hacerlo sería de garantizar el acceso inmediato a sus tierras, con el fin de de resolver a corto plazo los aspectos más complejos de la propiedad de la tierra y el apoyo estatal a una economía frágil en el actual contexto.
The Body Shop ha demostrado un alto grado de responsabilidad y buena disposición, y ha buscado clarificar los hechos antes de decidir qué hacer y ha insistido en la búsqueda de una solución ética. Ahora tiene los hechos claros a su disposición. Le corresponde a The Body Shop actuar en consecuencia con sus principios éticos. Si The Body Shop no puede persuadir a su compañía proveedora de reparar los daños sufridos por esas familias campesinas para que tengan una vida digna, entonces debe prescindir de ese proveedor.
El balón esta ahora claramente en la cancha de Daabon. De la misma manera en que Christian Aid ha criticado fuertemente las acciones de Daabon, estaríamos dispuestos a manifestar nuestro reconocimiento si se comporta de acuerdo con las expectativas internacionales que se tiene de un proveedor ético.
“The Body Shop es un líder mundial en cadenas éticas de suministros. Nos ha impresionado la seriedad y la buena fe del equipo con el que hemos trabajado. Ellos han puesto lo mejor de su parte para hacer lo que es correcto. Ahora que tienen en frente los hechos claros, deben usar su poder para asegurar que se haga justicia para estas familias. Como fundadora de The Body Shop, Anita Roddick, dijo, “Los negocios deben ser una fuerza para el cambio social. No es suficiente con evitar el mal –debemos activamente hacer el bien”. En Christian Aid estamos de acuerdo con este planteamiento y por eso urgimos a The Body Shop para que presione a su proveedor a estar a la altura de estos principios”. Cathy Bouley, Christian Aid Colombia Oficial de Programa.
Este informe independiente y profesional, debe impulsar un profundo debate sobre la política del gobierno colombiano de expandir y subsidiar la industria de aceite de palma. El caso de Las Pavas no es un caso aislado. Las plantaciones de palma continúan alimentando la violencia, la pobreza y la degradación ambiental en Colombia.
Christian Aid continuará apoyando a los miembros de ASOCAB en su lucha por la devolución de la tierra, una vida digna y la reparación de los daños sufridos.
Para cualquier información adicional, por favor comunicarse con Cathy Bouley, cbouley@christian‐aid.org
Leer el informe de la investigación independiente sobre el caso de‘Las Pavas’.
1 Christian Aid es una agencia internacional de desarrollo que trabaja en 50 países. Trabaja con las comunidades más pobres y marginadas, de todos los credos o laicas. En Colombia trabaja con comunidades que han sido víctimas o se encuentran en riesgo de sufrir la violencia, el desplazamiento forzado, abusos de derechos humanos o injusticias económicas. Trabaja a través de organizaciones locales, apoyando su trabajo y poniendo valor agregado en donde puede.
2 Asociados en ASOCAB, Asociación de Campesinos del Corregimiento de Buenos Aires
3 The Body Shop International opera en más de 2.500 tiendas en más de 60 mercados alrededor del mundo.
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