Nuestro querido maestro y amigo Orlando Fals Borda ha muerto. Se ha ido dejando sembrado un camino de honestidad intelectual y política. Fue ejemplo para todos y todas; fue el más entusiasta y valiente de nuestros activistas y el más ejemplar de nuestros
sociólogos.
Le ví caminar orgulloso, valiente y pausado, por su tierra, que era suya, Mompox, a pesar que la muerte se encontraba al acecho en las guaridas de los asesinos. Podría decir que estaba en permanente rebelión incluso contra sus propias viejas ideas, eso lo mantuvo siempre vigente.
Tengo gratos recuerdos de él y de Cristina, su compañera, quien había partido antes, tal vez a preparar un sitio para los dos, al lado de Atahulpa, al lado de Guevara, al lado de Galán y seguramente de Camilo, su amigo. Acongojados se hallan los dioses de nuestra tierra. Nos ha dejado el amigo, una lágrima y un poco de soledad se posan en nuestras vidas. Orlando amigo; estamos contigo.
La historia de este país, la historia que contarán los pueblos libres, será el mejor lugar para que tu memoria se mantenga viva. También algun día te seguiremos por esos nuevos caminos que ya estás explorando por nosotros.
Un abrazo, Orlando.
Tu amigo, Hildebrando