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Noviembre de 2007
Ambientalistas en Acción  # 60
NOTICIAS CENSAT

TERCER REPORTE DE LOS NAVEGANTES
"HACIENDO CAMINO AL CAMINAR"


Navegando el Gran Patía
Por: Tatiana Roa Avendaño
Censat Agua Viva. Amigos de la Tierra Colombia
Campaña agrocombustibles "llenando tanques, vaciando territorios"

6 Octubre de 2007


Como los antiguos bogas negros constructores de territorios de vida, alegría, esperanza y libertad seguimos nuestro recorrido por la región del Pacífico Sur. Hemos venido bajo el amparo de los orichas que protegen los descendientes de africanos, Yemaya la oricha de las aguas, Changó el dios de las tormentas, las lluvias y el tambor, Eleguá diosa de los caminos y Ogúm oricha de los montes; con su protección llegamos sanos y salvos a Tumaco, un antiguo palenque fundado por negros libertos que llegaron como nosotros río abajo por Patía Grande.

El jueves nos embarcamos en el Charco hacia el Gran Río Patía. Lo hicimos en una nueva lancha y con otro motorista, esa madrugada despediríamos con tristeza a Don Roberto que regresará a su Río Yurumanguí, con seguridad no lo olvidaremos. Nosotras y nosotros confiamos en que Elkín nuestro joven lanchero tenga la sapienza de Don Roberto para navegar por el mar. Daniel y Harrisón se regresarían a Timbiquí.

Este será un recorrido maravilloso, el Patía es grandioso, lo recorremos por horas y nos perderemos entre esteros y mangles hasta llegar a la vereda de Ramos, llegando así al territorio de Acapa: Asociación Campesina del Gran Patía.

Para esta travesía entre mangles tengo la suerte de ir acompañada en la lancha por dos grandes conocedores de estos ecosistemas: Jarling y Lidoro. Con ellos voy aprendiendo a distinguir los mangles: el blanco, el nato, el rojo, el negro, el iguanero, el piñuelo, el suela. Jarling me va explicando que cuando el mangle es cortado aparecen unas plantas pioneras denominadas el Caranchal o Acrosticum que es una especie de helecho, que coloniza las zonas taladas y no permite que el mangle pueda recuperarse fácilmente. Ambos cuentan la gran riqueza de estos ecosistemas, de donde muchas comunidades han podido vivir. Las selvas de mangle poseen una gran diversidad: conchas como la piangua, el piacuil, la chorga, la sangara, la armeja, crustáceos como la jaiba, cangrejos como el alacho, el azul, el tasquero, camarones, y una gran variedad de peces. En los mangles también habitan iguanas, nutrias, babillos o tulisios, culebras, tigrillos, roedores, venados, guagas, ardillas, guatiles, el ulamán o perro de monte, la zorra común y de agua, el puerco espín, aves como la garza de manglar, el paletón, pavas, loros. Es considerada por sus pobladores como la sala cuna de muchas especies marinas. Disfruto y aprendo de estos ecólogos naturales, han crecido entre los mangles y conocen tanto o más que una persona que los haya estudiado en las universidades.

Los mangles sufren la tala indiscriminada. Su madera es fina, fuerte, muy resistente y por tanto bastante apreciada por los madereros, casi toda fluye hacia el interior del país e incluso hacia el exterior, en muchos casos de manera ilegal. Maravillada con este paisaje sufro a la vez imaginando los impactos de la construcción de la acuapista que este gobierno promueve, en su proyecto Arquimides, porque destruiría gran parte de estos mangles. Hablando en Ramos sobre los conflictos ambientales que provocaría la acuapista, sus pobladores rememoran el gran ecocidio cometido la sociedad "Maderas Naranjo", representada por Enrique Naranjo Solis, que sin contar con ningún permiso ambiental, construyó un canal de un metro de ancho con el propósito de comunicar el Río Patía Viejo con la quebrada La Turbia, afluente del río Sanquinaga, y así agilizar el transporte de las maderas extraídas en la zona. El canal fue construido en los años setenta del siglo XX,

Como consecuencia de la construcción del canal sobrevinieron grandes cambios hidrográficos. El río Patía Grande empezó a verter sus aguas en su antiguo afluente, el Patía Viejo, y éste en el río Sanquianga. La diferencia de presión de la aguas generó el ensanchamiento de las bocatomas de los ríos, la disminución del caudal del Río Patía en algunas partes y la inundación en otras. La afectación del sistema hidrológico produjo un impacto ambiental de grandes proporciones. La erosión, el represamiento de aguas, la desviación de los caudales, la destrucción de cultivos y viviendas, el desplazamiento de damnificados, la afectación del ecosistema y de las vías de navegación, etc., son algunos de los cambios presentados y que aún hoy afectan a las poblaciones circundantes localizadas en los municipios de Olaya Herrera, Francisco Pizarro, Mosquera, Mangui-Payán y Roberto Payán. Esta zanja es una de las grandes tragedias ambientales de este país, además de los impactos señalados los pobladores dicen que ya las ballenas no remontan el Patía y que la jagua dulce llega directamente a la isla Gorgona, lo que esta provocando la destrucción de los corales. Otro caso de impunidad ambiental.

¡¡¡Canalete!!! Es el grito más frecuente en estos dos días, la sedimentación del río es tan grave que varias veces quedamos atrapados y debemos usar nuestro canalete para ir buscando profundidad en el río, para continuar nuestra navegación. Esta tan sedimentado el río que en varias ocasiones debemos bajarnos de la lancha a empujarla y no quedar atrapados en un seco de arena o lodo.

En el Patía sentiremos la extraña impresión de que alguien nos vigila. Recogeremos a Don Quintiliano en su vereda iremos a Ramos y allí tendremos una reunión con gente mayoritariamente de edad. En medio de la conversación habla un anciano de 94 años, sus voz es firme y fuerte, ha sido uno de los fundadores de este poblado, nos cuenta cómo se ha transformado desde entonces, teme que la palma invada su territorio, pero con firmeza dice que mientras viva no lo permitirá. A su edad aún trabaja, cosecha el plátano, cultiva, navega y recorre su territorio, lo dice con orgullo. Se comenta que la gente vieja del Pacífico es fuerte porque fueron criados con leche de naidí y mil pesos. Sin embargo, nuestros jóvenes navegantes expresan su angustia porque no ven sino niños y gente mayor en el pueblo, al parecer hay una generación que se ha ido.  Los jóvenes no se quedan, no hay escuela de secundaria y los jóvenes deben estudiar en Tumaco, lo más triste es que no suelen regresar. Terminamos la reunión sin dejar de sentir que nos vigilan. Debemos irnos, el río empieza a secar y tendremos que llegar a Salahonda.

Este es un poblado rodeado de aserríos, toneladas de aserrín van cada año al río, como también toneladas de basuras son vertidas a los ríos en el Pacífico, la tragedia que viven los ríos de esta región nos duele, las administraciones municipales no tienen programas para hacer un manejo adecuado de los residuos, y el plástico inunda las orillas. En algunos Consejos Comunitarios se ha empezado a trabajar con la gente sobre la importancia de utilizar los orgánicos para abonos y manejar los otros residuos. Nicolás que viaja con nosotros esta trabajando en Timbiquí un proyecto para el manejo de residuos de vidrio y plástico.

En Salahonda nos espera Doña Ana con comida calientita, su sazón es deliciosa, su secreto esta en las yerbas, chilangua y chilarán. Hemos tenido un largo viaje y venimos cansados, debimos navegar un corto trayecto por el mar porque el río estaba muy secó, la marea esta baja y la brisa de la tarde es fuerte, nos toca sufrir el golpeteo del mar, al llegar a Salahonda estamos adoloridos quienes veníamos adelante en la lancha y lavados a quienes venían atrás. La algarabía de Ana nos reconforta, ella no para de cocinar para nosotros, nos ofrece pescado, yuca, plátano, arroz, aromáticas. Ana es una mujer fuerte, lidereza de este proceso, ya había tenido la ocasión de conocerla hace varios meses durante un recorrido por el eje Cafetero entre el "Desierto Verde" provocado por Smurfit Kappa Cartón de Colombia. No obstante su hospitalidad, un grupo de nosotros buscaremos un pequeño hotel para dormir esta noche en cama, necesitamos recuperar fuerzas, aún nos quedan varios días para terminar esta aventura.

Al amanecer recorro las calles haciendo fotografía, este pueblo tiene una arquitectura muy propia del pacífico, del muelle al centro hay una larga calle elevada y habrán varias cuadras de viviendas palafitas, los niños corren entre tablas y puentes sin temor a caerse, las redes cuelgan en las casas de pescadores y el sonido de los aserradores ya se siente.  Al fondo puedo ver unos pequeños pero hermosos farallones cubiertos de selva. El Pacífico es fotogénico como dice Jessica que lo ha tenido que ver a través del lente de la cámara.

Finalmente saldremos hacia la Ensenada de Tumaco, con dos nuevos navegantes Quintiliano y Ana, han sido y serán nuestros anfitriones en el territorio del Gran Patía, Iremos aun pueblo de la Ensenada llamado Soledad Curai.  En ese corto recorrido me maravillan los acantilados que bordean la Ensenada, en sus pies una blancas playas nos convocan a disfrutarlas, pero no podremos tenemos que seguir a una reunión.

Como en todo pueblo al que llegamos, la gente se reúne con facilidad, al caminar hacia el sitio de la reunión podemos comprobar los impactos de las fumigaciones, para nosotros es inconcebible que las avionetas que riegan los químicos de Monsanto estén incluso fumigando el mar. El cacao, el plátano, los frutales, todo, todo esta quemado.

Las preocupaciones de la gente son como en El Tapaje la coca, las fumigaciones, la palma y un asunto adicional aparece aquí: los derrames de crudo sobre la Ensenada.  La coca y la fumigación es un circulo vicioso, por el abandono alguna gente cultiva coca, otros prefieren seguir con sus cultivos tradicionales, las fumigaciones aéreas no selecciona objetivo, es indiscriminada, al final toda la comunidad sufre las fumigaciones. Y si bien hay propuestas para salir de la coca puesto que los consejos comunitarios tienen sus planes de manejo ambiental o de etnodesarrollo para sus territorios, el gobierno no dispone recursos para ellos, el dinero esta en función de los intereses de los grandes negocios de la agroindustria. Hay plata para los capitalistas no para la gente.

Soledad Curai tiene un paisaje hermoso, playas, acantilados, colinas, me recuerdan Florianópolis en Brasil. Luego de compartir en comunidad el más delicioso pescado que hayamos probado en el viaje, una corvina cocinada en leche de coco, me voy con una señora nativa a recorrer la vereda, vamos a un pequeño monte donde es posible divisar toda la Ensenada, estamos frente a Tumaco. La vista es hermosa, una gran fotografía como diría Jessica. Ella me invita a su casa y me ofrece probar unos enormes camarones cocinados en coco. Su esposo es pescador y me cuenta que las playas lodo de Soledad Curai están llenas de concha, lo compruebo al caminar sobre la playa antes de montarnos de nuevo en la lancha.

La pesca en la Ensenada se ha visto muy afectada por el derrame de crudo del 26 de febrero de 1996. 15 mil barriles de petróleo fueron vertidos al mar y el oleaje lo arrastró a la playa y los manglares, se hizo una mancha de petróleo de más de 7 kilómetros, mientras que el resto del crudo se precipitó al fondo del mar. Investigaciones de la Armada Nacional dejaron ver que hubo una destrucción casi total del plantón y de los peces en los puntos muestreados. La gente dice que en ocasiones se reviven las manchas de petróleo y lo achacan a que el fondo de la Ensenada aún tiene miles de barriles de petróleo.  Desafortunadamente, un abogado de quien las comunidades se quejan por la falta de informacion y manejos, no ha logrado que la gente sea compensada por los daños y el derrame como muchos otros conflictos ambientales de este país sigue en la más completa impunidad.

Al atardecer viajaremos a Tumaco, de nuevo las olas nos golpean y vivimos la jornada más intensa y fuerte de las que hacemos en el mar.  Nuestro cuerpo esta cansado, pero nuestro espíritu se ha ido fortaleciendo en la medida que recorremos este Territorio hermoso, que el Proceso de Comunidades Negras ha dado en llamar el Pacífico Sur. Vamos llegando a la final de este recorrido y tanto las y los ambientalistas como las comunidades negras entendemos que hoy más que nunca debemos continuar trabajando juntas y juntos.  Es preciso buscar salidas productivas, educativas, organizativas y políticas para enfrentar la dura realidad que vive y le espera a estos territorios. Es necesario caminar en la construcción de sociedades sustentables.
NOTICIAS CENSAT

¿Qué es Octubre Azul?

Relatos de la Navegación por el Pacífico Sur:   Sep. 28 a Oct. 08 de 2007
Por Tatiana Roa Avendaño
Censat Agua Viva
Relato 1: Hacia Guapi
Relato 2: De Guapi a El Charco
Relato 3: Navegando el Gran Patía

No a los agrocombustibles
Lanzamiento Campaña "Llenando tanques, vaciando territorios"
Octubre 18 de 2007

Marcha seca por la defensa del agua y del territorio.  Charalá - Santander
Octubre 14 de 2007


Tribunal por la Justicia Climática.
Censat Agua Viva, FoE Colombia y PCN
Octubre 18 y 19 de 2007
Presentación.
Veredicto del Jurado.


Memorias: Encuentro Nacional de la Escuela Juvenil Ambiental
Lorica - Córdoba
Red JUAN
Octubre 11, 12 y 13 de 2007

Declaración Encuentro Red Juvenil Ambiental Nacional
Red JUAN
Octubre 13 de 2007