Esta marcha se planteó como acto simbólico para enfrentar el proceso de saqueo y fragmentación que ha venido desarrollando la empresa avícola Avifonce en terrenos donde se ubica el nacedero de la quebrada La Sanguina que abastece el acueducto que surte el municipio. La actividad fue convocada por el Comité de Veeduría de Charalá, proceso organizativo en que reside el liderazgo por la defensa del patrimonio en el municipio.
La marcha se inició con un recorrido por el casco urbano del municipio donde los participantes hicieron manifiestas consignas por la defensa del agua: "Por el Agua y por la Vida, la provincia camina unida" e invitaron a los habitantes a participar en este proceso organizativo por el territorio. El recorrido continúo por el sendero que dirige a los terrenos que la empresa arrebató a la comunidad y sobre los cuales quiere construir galpones para criar pollos con sus impactos nocivos para la naturaleza y las comunidades. Finalmente llegamos al punto donde la quebrada inunda la carretera.
En este punto realizamos un acto de sacralización de la quebrada y del agua como símbolo de resistencia a los embates del capital privado acolitado por las instituciones locales sobre el territorio y la vida.
Se trató de una marcha seca, es decir un recorrido de casi cuatro horas por las montañas y bajo el sol sin tomar una sola gota de agua, con lo que se provocó la reflexión en torno a las consecuencias de permitir la acción privatizadora y conminadora de la industria avícola en el municipio, que finalmente terminaría en la privación del acceso al agua a la comunidad.
Debe destacarse igualmente que esta actividad propició la articulación entre las veedurías de la región que trabajan en torno a la defensa del patrimonio hídrico, no sólo de Charalá, sino de San Gil y Curití, en donde también se viven los impactos de la industria avícola.